Patagonia Invisible

Violencia recargada, latente

Recordemos brevemente que a partir del 24 de marzo del 76, se vivió una violencia represiva que se articuló con una «violencia geno­cida implementada a través de un sistema de campos de concentración y un proceso de aniquilamiento de masas de población» (Daniel Ferenstein)

Allí luego nació la teoría de los dos demonios, aquella sentenciada en el libro Nunca Más. El texto de la CONADEP visibilizó una guerra interna, con cargas de violencias no equivalentes. Otra lectura dice que hubo una escalada de violencia terrorista, que logró una represión también ascendente (y desmesurada) por parte de los milicos. En el 2006 fue modificado ese párrafo, diciendo que hubo un solo demonio: EL ESTADO.

En los 80s el sentido común rechazaba la insurgencia, y apoyó -desconociendo la violencia estatal del momento- al Estado que frenó esa imposición de los insurgentes de ver el mundo. La vuelta a la democracia lo que se buscó fue correr la violencia hacia los grupos participantes (milicos y agrupaciones políticas de izquierda), y no hacia la «sociedad común».

En los 90s gracias a la lucha constante de construcción de un sentido común por parte de las organizaciones sociales, se logró una lectura complejizada del uso de la violencia. Poniendo el ojo de quien vino y hacia donde iba destinada dicha violencia. O sea, en esa década se rescató la condición ética de lo ocurrido, remarcándose que fue una lucha popular que desaba instaurar una vida igualitaria, equitativa y más justa, y combatió a los poderes económicos, religiosos y oligárquicos que posicionaban la desigualdad e injusticia social.

En los 00s hubo un cambio de paradigma al anularse las leyes de obediencia de vida y punto final. Se le dio fuerte impronta a la memoria, verdad y justicia. Hubo juicio a civiles participantes, a las fuerzas policiales e inclusive la iglesia. Y ahora, 2020 para marcar rápido, tenemos como ministro a hijos y nietos de desaparecidos, como Eduardo «Wado» de Pedro, a cargo de la cartera de Interior; Juan Cabandié, designado como ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible; Victoria Donda Pérez, al frente del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), y Horacio Pietragalla, nuevo secretario de Derechos Humanos, nieto recuperado.

Pero con la era macrista se alcanzó un punto trágico en este proceso de reconstrucción de memoria/verdad/justicia: volvió recargada la teoría de los dos demonios. Pone otra mirada en esa disputa de izquierdas y derechas; de terroristas y régimen dictatorial.

Consiguió hacer «visible» «víctimas inocentes de la insurgencia»: los soldados caídos sin iniciar combate, la niña que recibió una bala perdida en el asalto a un banco que llevaron adelante montoneros o el ERP, o el pequeño fallecido por una bomba que iba dirigida a un militar. Por lo tanto los insurgentes fueron asesinos. El Estado debía accionar con toda su violencia.

Así que estos 4 años de macrismo han transfiguraron los valores que se habían sellado en el 83, que habían establecido un equilibrio de la violencia entre un sector y el otro.

Algunas de las cosas que recordar de las políticas de derechos humanos del macrismo, a favor, del olvido, del perdón y la absoluta reconciliación:

1. Apoyo al 2X1 con el que la Corte Suprema intentó validar la suelta de genocidas procesados y condenado Luis Muiña, condenado por delitos de lesa humanidad por la desaparición de trabajadores del Hospital Posadas en 1976, fue beneficiado con el 2×1 junto a Etchecolaz, quien torturó entre otros, al desaparecido Julio López (por segunda vez)

2. «Los ddhh son un curro» Macri

3. «Hubo víctimas de la guerrilla» avreju

4. «Hubo violencia por parte de los guerrilleros, guerra sucia» Bulrich

5. «Se acabó la etapa de los derechos humanos para unos….» Avreuj, el amigo de bertoineee

6. Abandono del impulso para investigar, juzgar y condenar la pata civil de la última dictadura

7. Cerraron espacios de investigación como el que funcionaba en el Banco Central y desfinanciaron al Programa Verdad y Justicia, desactivaron las acusaciones en la causa Papel Prensa

8. El vaciamiento del Centro Cultural Haroldo Conti.

9. La reducción al mínimo del otorgamiento de las distintas leyes reparatorias a las víctimas del terrorismo de Estado, despidos y salarios de hambre.

10. El recorte de fondos que sufrió el espacio de la Esma que también lo vivenciaron otros sitios

11. Te hacen poner en la vereda de enfrente por ser de ‘los viejos’ derechos humanos

12. Macri estuvo sin recibir los organismos de ddhh durante mucho tiempo a pesar de que los pedidos de reunión eran periódicos.

13. A mitad del año 2016, se presentó el decreto 721-2016: esta medida, que modificó un decreto del gobierno de Raúl Alfonsín, devolvió la autonomía a las Fuerzas Armadas, anulando el control civil que se les asignó en el retorno de la democracia, y asignándoles nuevas funciones. El decreto, que fue fuertemente repudiado, encendió las alarmas de un camino que, a pesar de los reclamos, no hizo más que concretarse paso a paso.

14. Modificar el rol de las Fuerzas Armadas para que colaboren en tareas de seguridad interior, defensa de fronteras, lucha contra el narcotráfico y apoyo contra las «nuevas amenazas del siglo XXI». Acto público que fue realizado en Campo de Mayo!

Esa búsqueda negacionista de los actos terroristas por parte del Estado y avalado fuertemente por la iglesia y la famosa oligarquía (rural e industrial), se sembraron para instalar construcción de un sentido común. Esa construcción les permitió justificar un Régimen de Ajuste, que en su germen, obligatoriamente, lleva la acción represiva.

Reprime a la reacción de los de abajo, de los laburantes, desocupados/as, los y las que no soportan EL ajuste. Ajuste que los excluye, que los aniquila (nuevamente).

Por suerte para encender las alarmas y accionar en consecuencia, el inconsciente colectivo está latente para sostener los pilares del pacto del Nunca Más. Ahí están organismos de derechos humanos, hijos/nietos recuperados, gremios, partidos políticos, centro de estudiantes, ciudadanos y ciudadanas, periodistas… que mantendremos la memoria para no repetir esa atrocidad de aniquilación de vidas y la imposición del terror con justificación alguna.

Como dice Norita Cortiñas, en cada marcha de los jueves en Plaza de Mayo de Las Madres Línea Fundadora: Ni Olvido, Ni Perdón, Ni Reconciliación, Memoria, Verdad Y Justicia. 30 mil desaparecidos presentes…. hoy y siempre.

Fuentes:

https://www.laprimerapiedra.com.ar/2019/03/no-fue-un-error-retrocesos-del-gobierno-de-mauricio-macri-en-memoria-verdad-y-justicia/ de Lucía De DominicisGiuliana Sordo y Laura Verdile

https://www.elcohetealaluna.com/dos-demonios-recargados/ de Daniel Ferenstein

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