Patagonia Invisible

Los nombres de las #VacasSagradas

Por Horacio Catena

“Cuando nos dicen que no es posible por la crisis y que cuando pase la crisis se hará tal o cual cosa, es sólo porque se piensa en preservar otros intereses”

Primero lo primero!
Hay que decir que a los efectos sanitarios, la cuarentena y la cuarentena administrada, han logrado los objetivos planteados. Cuidarnos a los y las Argentin@s.


La explicación de Alberto Fernández deja abierta a las claras las presiones de todos los sectores, empresarios, monopolios, terratenientes y gobernadores de «flexibilizar». Traducido a lenguaje popular es que dejen funcionar «sus» negocios para no perder las ganancias que generamos los y las que trabajamos. Al resto de las y los que la pasamos mal (monotributistas, changueros, changueras, empleo precario, emprendedores, etc.) no les modifica la realidad.


En ese sentido, estos logros sanitarios son un bien social, popular que hay que proteger y potenciar.


Hay que potenciarlos protegiendo y ayudando en pos de que las imágenes que recorran nuestro país, nuestra provincia o nuestra ciudad no sean las de EEUU, Guayaquil, Italia, España o Inglaterra u ese tipo de imágenes y de cifras, que de sólo pensarlo generan escalofrío! Miles y miles de muertes!


Ahora bien, el presidente habla de dos (2) fases más e incluso, con buen criterio a mi entender, organizadas por regiones. Y plantea la salida de la emergencia sanitaria, además, con un plan económico para reactivar la economía lo más rápido que se pueda.
Bien. ¿Que sería la vuelta a la normalidad?, ¿Cuál normalidad? ¿¡La que nos llevó a esta situación!?


¿¡La realidad de un modelo de mono cultivo, extractivista, contaminante, dependiente, donde la banca y la especulación financiera son los grandes beneficiados!?
Son preguntas que me hago y que te hago.


Para la vuelta a la «normalidad», que no será en lo absoluto lo que vivíamos antes de la pandemia, no es necesario ser un gran analista para darse cuenta que estábamos mal y esta situación colocó a millones en peores condiciones y dependerá del rumbo que se tome, como se retomarán las actividades.


Por lo pronto, no es posible que el Estado, por un lado pague gran parte de los salarios y por el otro, las organizaciones sindicales pacten rebajas de salarios!


De eso modo, a la pobreza estructural que lleva décadas, se le sumará el empobrecimiento de sectores asalariados, profesionales, como es el caso de la docencia argentina y fueguina, ese empobrecimiento rompe la movilidad ascendente, eso que caracterizó y diferenció a la Argentina de otros países del continente.


¿Qué es preciso para que esto no suceda?
Un Estado que regule en favor de los sectores más débiles (los trabajadores), que proteja a los sectores productivos, que establezca un plan de desarrollo estratégico, con inversión en ciencia, técnicas y tecnología.


Es preciso que los y las trabajadoras tengamos clara la pelea. En primera instancia es sanitaria y hay que entender cómo no es posible dar esta pelea sin salarios, sin condiciones mínimas de salubridad y de vida. Ese rol de defender el poder adquisitivo, el acceso a la salud, vivienda, educación y al trabajo, está directamente enfrentado a los intereses de quienes quieren mantener la rentabilidad de la especulación financiera, inmobiliaria y todo tipo de ganancias que se transformen en una insoportable carga para el pueblo.


En las condiciones en que estamos debemos buscar los medios para hacernos oír.
La disputa está planteada, desde nuestra organización hemos escuchado al Gobernador y a la Ministra de Educación, también dejamos claras nuestras demandas, nuestros pedidos, nuestras necesidades, pero también dejamos una cantidad muy importante de propuestas que van en un sentido, en el sentido de defender los intereses de las mayorías. Somos parte de la sociedad, somos la parte de la sociedad que sufre las consecuencias, hay otra parte que sigue lucrando. No es cierto que todos estamos en las mismas condiciones.


Hay quienes no solo la pasan mejor sino que además se benefician.
Monopolios como TV Fuego, La Anónima y tantos otros.


¡Yo creo que es ahora cuando es necesario y posible comenzar las transformaciones políticas, sociales, culturales y económicas que nuestro país y seguramente el mundo necesita!
Hoy, ahora, es cuando, por ejemplo, es necesario terminar con las #VacasSagradas.


Es ahora cuando se debe discutir un modelo productivo al servicio de nuestro pueblo y recuperar la producción nacional, con empresas nacionales y provinciales que generen valor agregado y desarrollo estratégico.


Solo voy a poner 3 ejemplos que son posibles en Tierra del Fuego, para comenzar ya con esos cambios.

1) Impuesto a las grandes fortunas provinciales, a la especulación inmobiliaria y a la actividad financiera. Dejo la tarifaria fiscal para que veas lo que tributan los diversos rubros y como desde enero del 2019 se le rebajó a las actividades financieras un 3%, bajándolas a 1,5%!! En la Provincia de La Pampa en cambio, la Cámara de Diputados aprobó la suba de la alícuota de Ingresos Brutos para los bancos privados de 9 a 14 %.

2) Más que nunca se necesita desarrollar una política para ir camino a la Soberanía Alimentaria. Creando a través de una ley provincial la Empresa Estatal de producción de alimento y mercados estatales para la compra y venta de alimentos, vestimentas y todos los rubros necesarios y prioritarios.
¡HOY ES CUANDO ES POSIBLE¡. La condición es tener un Estado fuerte al servicio del pueblo y controlado por el pueblo, ¡y eso es posible!

3) Centro de investigación, desarrollo y producción tecnológica.
¿Es posible esto? Sí!, y produce no sólo trabajo, sino mejores condiciones de vida.

La premisa que tienen este tipo de notas de opinión es advertir que, cuando nos dicen que no es posible por la crisis y que cuando pase la crisis se hará tal o cual cosa, es sólo porque se piensa en preservar otros intereses.


Hoy se plantea en el mundo un desendeudamiento global, un desconocimiento o investigación de las deudas de los países sumergidos, explotados y estafados con la bicicleta financiera y la usura de las políticas neoliberales del FMI y sus socios locales.


Las familias argentinas pagaron caro la asfixia de esta usura mediante intereses y tarifazos usurarios por lo que también es necesario, justo, y de manera urgente, una política de desendeudamiento de las familias de los y las trabajadoras/res (Ver propuesta).


Es necesario, imprescindible garantizar los salarios, pensiones, jubilaciones e ingresos a los monotributistas, emprendedores y trabajadores informales.


Es necesaria una gran transformación económica y social al servicio del pueblo, y para que ésta sirva, los sectores populares deberemos ser protagonistas y parir esa nueva Argentina.
De la pandemia, cada clase social saca sus conclusiones y defiende sus intereses.
Nosotros defendemos la vida por sobre cualquier otra cosa.
Y para ello los recursos están y deben llegar.
Y para eso, deben poner, esta vez, las #VacasSagradas

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