Patagonia Invisible

Con 26.351 casos en el país, la epidemia del dengue avanza

Lejos de ser una enfermedad de pobres, el dengue se convirtió en una enfermedad que no reconoce segmentos socioeconómicos ni demográficos. El mosquito aedes aegypti, con una autonomía de apenas 100 metros, está diseminado por muchas de las calles y de los barrios de la ciudad más rica del país.

Las personas contagiadas por dengue se multiplican en todo el país y los casos sospechosos se contabilizan en 26.351

Liliana del Carmen Ruiz es una de las personas que integra la lista de fallecidas por el coronavirus en Argentina. Hoy, miércoles 8 de abril, esa lista es de 63 personas. Liliana era pediatra, vivía en La Rioja, primero fue diagnosticada con dengue y luego contrajo el Covid-19. La pandemia de coronavirus y la epidemia de dengue, lejos de disociarse, muchas veces conviven y se potencian.

«Tuve durante cinco días fiebre alta, que por momentos llegó a 39.5 grados, y un dolor en el cuerpo difícil de narrar: la cintura se me partía por las noches, noches en las que era imposible dormir, y mi única manera de atenuar esos síntomas era con una pastilla de paracetamol, paños fríos y paciencia (que muchas veces no tuve).» En algunos países, incluso en algunas zonas de la Argentina, al dengue lo llaman la “fiebre rompehuesos”. Es una buena manera de sintetizar sus características.

Liliana no fue el único caso. La co-infección de dengue con el covid-19 y otras enfermedades existió en otras personas. El último domingo, Dylan Montero, un joven de 18 años, murió a causa de un cuadro de dengue y meningitis.

Todas estas muertes evidencian una problemática que es invibilizada por el contexto, pero que recrudece cada día no sólo en la Ciudad, sino en varias provincias, donde los enfermos de dengue se cuentan de a miles. Una situación que es necesario abordar y poner sobre la superficie. Al menos, para que después no digan que nadie avisó. 

Fuente: Revista Crítica

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